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martes, 29 de diciembre de 2009







Se notaba que aquello era un hueco;
como si ahí hubiera habido un espacio,
un bajar la mirada a una nota al pie y después volver;
un “tramo” que alguna vez había resultado insalvable.

Todo eso que parecía que se había contado y recontado tantas veces hoy era hondo,
era oscuro.
Tenía la sensación además de que la brecha se hubiera tragado un par de cosas,
y todas ellas hubieran estado siempre cayendo,
rodando,
o sin hacerlo.
Sin arrastrar nada,
o llevándoloselo todo,
para no tocar fondo nunca.

El movimiento circular y las anécdotas sobre la rueda me hicieron acordar a una frase que había escrito una vez:

“soy un círculo que gira en una calle recta”

Y entendí ahí la inutilidad de la metáfora;
y entendí también que el problema estaría no si yo giraba en rectas,
sino en curvas;
habría tantas cosas redondas,
igualmente redondas.
Entonces recién ahí esa confusión se parecería mejor a este caos;
y la metáfora sería una metáfora y no una frase que me asaltó en una clase epistemológica.

Hay un par de personajes de una serie-de-dibujos que mira Abuelo y Hermano,
se llama : “Los Padrinos Mágicos”
Supuse- mientras la miraba de reojo- que en esa serie los dos padrinos/haditas elevarían a Timmy para que se deslizara sobre cualquier hueco,
sin pisar,
sin rodar,
sin caerse.

Timmy Turner tiene ojos celestes y es varón.
Usa siempre una remera y una gorra rosada, muy rosada y es varón.
Pide deseos –distintos- todos los capítulos,
es decir todos los días,
pide deseos, tiene voz fina y es varón.


A veces,
Sobre todo en las noches,
Me acuerdo cuando me preguntaban a mí que desearía en caso de que mágicamente pudiera hacerlo.
Se me cruzaban por la cabeza muchas cosas;
entre ellas:

“volar”

por ejemplo
- como decían que querían todos-

En realidad sabía bastante bien lo que quería,
lo que deseaba;
deseaba ser de varias formas,
todos los días de distintas formas,
pero realmente,
honestamente,
cuando me preguntaban nunca sabía exactamente como contestar lo que deseaba.
MFL

sábado, 28 de noviembre de 2009

La finalización de una Era


“Todo concluye al fin” como dijo ferozmente Tango en una canción que resultó ser bastante popera; lo cual confirma varias cosas, entre ellas, que se puede llamar tango a lo que queramos en la Argentina como argentinos con habla hubiere dependiendo la época.

EL jueves se terminó,

en mi casa.

Fue la fiesta más heterogénea de las que he participado en mi vida y eso que he estado en Dorian Grey,

y eso que sido parte de asados de agrupaciones políticas estudiantiles,

y eso que estudio comunicación en la Escuelita.

Cuando pensé en un adjetivo para devolverles que hiciera primero foco y después dejara así como un alo o un reflejo de todos casi me agarra una convulsión; así que abandoné la tarea.

En vez de eso que hubiera sido mucho más simple, pero lo fundamental hubiera ocupado menos espacio decidí el texto aún sin saber que iba a poner, desobedeciendo a Quiroga en su decálogo del perfecto-cuentista-.

Reunirse en un lugar a leer y a escribir suena hoy casi impensado. Gastar el tiempo, querer que no se acabe nunca, estar dispuesto a pagar el doble si es necesario para que no se acabe nunca, me hace sentir que un poco de patetismo todavía gira sobre nosotros y me sirve para que nos demos asco cuando pensamos en eso y por resolución lógica-para Lusaka- cuando nos miramos al espejo.

Creo que este texto nunca empezó, que siempre fue final desde la primera línea; desde la canción de Pablo..”esta es la despedida de sexto B..”creo que escuche mientras ponía la mesa y Clara movía el Chop-suey y por dentro puteaba el fuego tibio y lento de la ornalla más chiquitita que resultó ser la más fuerte.

Encima Lusaka decía algo que “lo nuestro duró.. lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks..” en realidad no lo decía lo pensaba mientras sonaba mi guitarra media desafinada; y no lo decía porque es lógico pero también es tímido para cantar sobrio. Espero que después de casa no se haya ido a visitar cenicientas en la esquina para solventar la depresión de la despedida.

Y digo que fue una despedida porque como me resulta claro reconocer todos de alguna manera se estaban yendo; bueno Hora se fue directamente , yo creo que no tenía nada que hacer-porque cuando le preguente no supo responder- pero se me dio por pensar que si comía y se quedaba hasta el final iba a estallar en llanto después y el lo sabía y por eso se fue.

Juli trajo frutillas, para ser inconciente de que todos se estaban yendo. Va de que el taller éramos todos y que el taller se estaba yendo y eso nos llevaba a irnos a todos, ni idea a donde, pero a un lugar para esperar el año que viene cuando comience el próximo.

La que llegó temprano y escribió y todo- creo que le inspiraron las escaleras de la entrada de mi departamento fue Graciela, que no solamente puso órden dentro de la herogeneidad que podría haber terminado con alguien muerto en el departamento o ahogado en el inodoro o… sino que fue el pie casi como la pieza indispensable sin la que Darío no podría habernos demostrado a todos de manera magistral y con un silencio que a algunos empezó poner incómodo “el poder de su mente”. Y suena a película de ciencia ficción y creo que a más de uno le agarró miedo porque terminaron yéndose al balcón con la excusa de fumarse un pucho.

Por ejemplo Marcelo, y mirá que a Marcelo le creo- aunque Clara ebria afirme lo contrario-porque él es psicólogo y los psicólogos tienen algo; entonces hay que bardearlos, decir que son una mierda o creerles todo. Frente a eso no se me ocurren muchas opciones.; por lo menos a mí, a Marce seguro que sí; esas son las que me dan miedo.

Hubo resto que no estuvo, que no estuvo hace mucho como Majo que debe haber escuchado por ahí que queríamos vengarnos de ella y por eso se escapó-nadie sabe tampoco a donde- pero la reflexión sobre los lugares esta en otro posteo.

Pasaron algo así como dos días y me levanté y me puse una consigna: “tenes que ponerte a estudiar nena” y como hicimos casi todos durante estos tres meses me revelé a la consigna y dije voy a escribir un texto sobre el fin del taller; prendí la compu, no andaba Internet, “la puta madre” pensé, pero lo escribí igual, entremedio resucitó la señal asi que ahora lo subo mientras este texto se sigue terminando. Esta era la lógica del blog no?.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Poema IV



Te van a pegar en tu propia casa,
te van a decir cosas que nunca te dijeron;
van a esperar a que vuelvas para agarrarte desprevenida;
te van a cellar los ojos con purpurina vencida,
y después te los van a abrir para que veas resucitar a todos los patos de manera zoológica.

Te van a descargar de encima todas las culpas,
todas las ganas,
y cualquier exitación.

Vas a quedar seca,
desnuda,
con frío y de cuclillas.

Vas a razonar el clima, el viento.
vas a ser parte de un todo cíclico que se volverá infinito.

Vas a mentirte;
a rasguñarte;

y todo eso hasta que aprendas

a gritar mi nombre.



Pd: Y todo eso te lo va a hacer este viejo:



Foto: David




jueves, 12 de noviembre de 2009

Frangmento de..

II

En el barrio ya conozco tres personas que llevan tu nombre.

Una trabaja en el mini-mercado de la esquina. Los sábados atiende la caja y el resto de la semana- menos los domingos que no trabaja, que nadie en el mini-mercado trabaja- repone en las góndolas de comestibles; más particularmente de fideos.

Yo nunca supe bien como hacerme el tonto así que ese defecto me cuesta plata.; a los 35 años ya no se aprende a ser vivo, eso se enseña en la adolescencia. Digo que me cuesta plata porque todos los días compro un paquete de fideos, para ver a Andrea que trabaja de repositora en las góndolas. Todos los días menos los sábados que compro cualquier cosa.

Como fideos usualmente pero de manera obvia no un paquete por día así que ahora me dedico también a la caridad; los domingos voy a la Iglesia –ya que el mercado no abre- y dono todos los paquetes de fideos que me han sobrado de la semana. Andrea la repositora debe pensar que tengo una familia numerosa y que soy un marido ejemplar. Esa creo es la única parte positiva; de que piense que tengo una familia; por ahí eso la seduce: es seductora la idea de lo prohibido aunque también la de lo no ejemplar.



(Fragmento)

viernes, 23 de octubre de 2009

DIÁLOGO DE DIÉPTESIS

Aclaraciones tipo las de Marce:

Respecto a lo que se habló ayer sobre el cap. de Rayuela y Girondo, y la chica de ciencia ficción. Yo tb tenía bastante presente ese cap de rayuela de hecho hace un tiempo (va bastante tiempito) había escrito un texto usando ese recurso de hablar de algo con palabras que no existen y acá mezclé un par de idiomas también.


Bueno acá lo dejo:

De su nacimiento y evolución propia:


También como sus antecesores tienen origen: el de los Diéptesis se suscribe en letras, como no habría de ser de otra manera, de un Florencio que se rescata en unos pocos.

La nonimis estaba oscura y fría, debería haberse levantado por un trapso de capsi, pero prefirio surrarsu: “no me puedo dormir”, tras un lapsu prolongado balbuceo: “acariciame el noema”.
Y de bruscarlas de sorio nació la ranmisis de la cuore. Apretoniando la refesis und salcosteando un split, renacere la magma de las tretras del racio. Sandete: Yo soy menos sin vos. Y elsemesacó una de las trastes de su boca. Sapiendo que te liebe dich non podemos escaparnos de lla mano del miedo. Fueramos testigos o simples ecuásimos como cualquier Diéptesis.

MFL


lunes, 19 de octubre de 2009

Rojo Frutilla


Me hizo el amor,

y digo me hizo porque yo no entendía nada de cómo se hacia.

Me hizo el amor,
lo hizo y me lo hizo sentir;
al amor,
el que ella me había tenido por tanto tiempo.



Desde esa vez solamente tuve que volver a escapar (como antes),
a escapar de ella;
o de mi.
.



Yo no la amaba, de eso siempre tuve seguridad.
Y no me había hecho temblar lo testifico (hasta esa noche).

Hicimos lo que teníamos que hacer porque desde hace años nos lo debíamos.

Me hizo lo que me tenía que hacer y después nos dormimos.



Al otro día yo la abandoné en su casa,
la dejé sola como vivía y seguí con lo mió;
con mi vida.

Me vino a buscar a la empresa donde yo trabajaba.
La anunciaron porque yo era importante -ahí-
entonces me podía hacer la que no estaba.



No pensé en ella esa noche ni la siguiente.
Vi mucha tele y me acosté muy tarde;
pero no me quedó tiempo para pensar en ella -esas noches-.

Creo que supo que no la quise; o que lo sabe.



Me dijo por teléfono que nos fuéramos,
que podía conseguir trabajo en Italia y que Roma era una ciudad hermosa;
le cambié de tema –claro-.

Hace un mes me la crucé en un kiosco de acá del barrio,
estaba sola comprando pocas cosas;
no nos pudimos besar ahí –se entiende-;
la acompañé a su casa y me reiteró lo del viaje.
Nos dimos un beso mojado que todavía me acuerdo.
Me fui rápido.

No tenía ganas de decirle nada,
no sé porque fui.



A las dos semanas de eso se tomó un plane a Italia,
no me espero
supongo que intuía mi respuesta,
que nunca se la dije.

Ahora espero que no siga pensando en mi,
ni creyendo que pienso en ella.

Porque puedo asegurar que no pienso en ella.




MFL

lunes, 5 de octubre de 2009

Puchero




El pasillo largo estaba igual que siempre.
Golpeé.
La puerta interna de la casa se abrió y apareció la cara sorprendida de Abuela-padre,
de abuela -(difunto)-padre.

La casa estaba en frente de mi ex -escuela,
de mi primaria ex -escuela;
pero además de la calle y un poco de vereda, la casa siempre estuvo separada del resto por ese pasillo- largo-.

Nos veíamos poco; cada cinco o seis meses.

II

Traspasé la puerta.

Mientras me invitaba a tomar un café yo le decía que tenía solo media hora;
ella entremedio me decía que no importaba, y a su vez movía un sillón de lugar y acomodaba unas revista de la mesa y me presentaba a un tipo- que era su hermano- y que se iba a jugar el 25, 14, y 22 a la Quinela.

El 22,
el loco,
el número que odiaba mi viejo. Pensé.


Beso seco y salté los tres escalones que nos llevaban a la cocina.
No los bajé los salté.

Mientras la pava hervía- o esperábamos que hirviera-
miré por la ventana al patio.

Se resolvieron pocas cosas,
y me subió como un nudito entre las sienes y la garganta;
apreté dos instantes los dientes
y salvé la tensión preguntando por unos perros.
(me sirvió a mi la pregunta).

El café fue espeso y sobre-dulzón.
Abuela-Padre me contó muchas cosas,
cosas que nunca había contado:
de su madre,
de sus tíos,
de la granja improvista,
de la hipoteca perdida;
de porqué había dejado sus estudios-secundarios-,
su lento aprendizaje de la cocina,
su amor incondicional por Abuelo-Padre.
De su padre, también habló de su padre:
las matemáticas, las mujeres, los negocios.

Hablamos cuarenta minutos.
Yo llegué tarde.

Mientras me levantaba nombró a la muerte.
Dijo algo de mi prima que hacía casi dos años se había suicidado.
“nadie sabe porqué lo hizo” dijo;
y yo asentí con la cabeza de espalda al patio.

La cocina transpiraba por la olla ondeando que no hacia ruido todavía.

Miré el reloj y la borra de café acabado.

Miré de nuevo el reloj y en menos de cinco minutos abandoné la casa.








MFL

lunes, 28 de septiembre de 2009

Mi parque Jurásico


Por: María Florencia Lopez








A quien fue mi padre



Convivir con ese tipo de dinosaurios no era algo que me aterrara. Siempre entendí que era yo el fenómeno por tener piel más blanca y menos rugosa y unos cuantos menos metros de estatura.

La casa era gigantete, techos muy altos y patio amplio; los yuyos abundaban como así también los árboles. Las habitaciones contiguas y no tenía pieza sola. El baño: un acueducto que rara vez limpié.

De esos requerimientos típicos de alimentación, espacio vital e higiene surgieron los primeros inconvenientes familiares. Las más largas discusiones se basaban fundamentalmente en la "hoja".

Madre era una Triptus- vegetariana- que usualmente comía del duraznero de la derecha del patio de casa. Tenía dos hermanas yo - vegetarianas también- por convicción ellas; y habían aprendido a alimentarse como Madre de las mismas delicias. A mí eso me parecía horrible, repugnante, o demasiado puro.

De todo ese complementeo alcanzable tenía varios - árboles digo- de diferrentes frutas, con sabores casi todos amargos; y los había provado sí, más de una vez en alguna noche. Sin embargo, despúes, no podía evitar colgarme de La Reja, siempre de este LA-DO que separaba mis casas de los carnívoros salvajes.

Madre tenía toda la calidez de una vegetariana e insistía sobre mí con cursos de desgustación y cosas que ya he olvidado. Insisto: yo me sentía culpable porque no me gustaran las plantas. Varias veces mis hermanas - mayores no dije- me invitaban a sus aventuras del sabor, pero no; rara vez yo sedía.

Un día, bastante soleado por cierto, cosa que no era costumbre en El Parque, los reuní a todos; me paré un poquito más firme que lo de costumbre, (mi columna vertebral estaba reforzándoce, aunque yo sabía que nunca alcanzaría sus alturas) y dije titubeando si: " Me gusta lo rojo", "me gusta la carne".

El escánadalo fue el previsible, tal vez un poco menos de Madre que del resto; auque pude observar en su cara esa especie de decepción sin consuelo cuando uno dio su vida por los hijos para que despúes se vayan del lado de los salvajes.
El exilio fue inmediato, tanto que no dejó margen para el dolor ni la nostalgia, ni la melancolía ni un puto verde recuerdo.







MFL
http://florflorlopez.blogspot.com